De paseo por una tierra de contrastes
Aterrizo en Barajas desde Lanzarote donde he pasado unos días de descanso esta semana.
Cinco días que me han servido para relajarme, tomar un poco de distancia con los problemas del día a día, y recolocar algunas cosas que andaban desordenadas en mi cabeza.
La isla, ma ha gustado mucho más de lo que esperaba. Teniendo en cuenta que adoro el verde las montañas y los pastos del norte de España, tenía cierto recelo a una isla seca y pedregosa.
Sin embargo, me ha resultado sorprendente el paisaje de contrastes. El negro de la piedra y el blanco de sus cuidadas casas, la suavidad de sus montañas (mejor dicho volcanes) desgatadas por un viento que no cesa, la calidez del clima y el fuego que emana de su tierra, … y sobre todo el imnenso azul del mar y del cielo, en contraste con todo lo demás.
En fin, aqué estoy de nuevo, y brilla el sol.
